Consejos para resembrar las calvas en tu césped

Sin importar los cuidados que le des a tu césped, puede que en algún momento aparezcan las temidas calvas, que son zonas despobladas y sin vegetación. Este es un problema típico en la mayoría de jardines y debes saber cómo resembrar las calvas en tu césped para que así puedas tener un jardín perfecto. 

¿Por qué aparecen las calvas en el césped?

Existen diferentes motivos por los que pueden aparecer las calvas en el césped, y dentro de las diferentes causas que podrás encontrarte están:

  • Uno de los problemas comunes es que cuando se reparten las semillas al sembrar se haya quedado un espacio sin sembrar.
  • Se pueden presentar calvas en zonas en las que no se riega bien, por lo que debes verificar que el sistema de riego esté bien instalado.
  • En las zonas de tráfico constante, se puede compactar el césped y esto llegará a generar calvas.
  • Las malas hierbas también pueden generar calvas, porque le quitarán los nutrientes al césped evitando que crezca adecuadamente.
  • Los hormigueros también pueden generar zonas calvas en tu jardín.
  • Si se presentan desniveles en el terreno, donde se acumula el agua se pueden producir hongos que dañarán el césped.
  • Otra causa común es que tu mascota haga agujeros o que orine sobre el césped.

Como puedes ver, existen muchos motivos por los que pueden aparecer las calvas en tu jardín, y será el momento en el que tendrás que actuar para que tu jardín quede perfecto.

¿Cómo solucionar las calvas en el césped paso a paso?

Resembrar las calvas de tu césped no tiene por qué ser un proceso que es complejo, pero lo ideal es que sigas estos pasos para que puedas hacerlo de forma correcta:

Prepara el espacio

Tienes que preparar el espacio despoblado donde no crece nada, asegúrate de eliminar por completo las malas hierbas que puedas encontrar. Es conveniente que el suelo no esté seco, pero tampoco recién regado. Puedes regar el suelo el día anterior, o hacerlo después de un día de lluvia.

Soltar la tierra

Cuando elimines toda la vegetación, será el momento de soltar la tierra, dejándola lo más suelta posible. Asegúrate de descompactar a la perfección toda la tierra para que las semillas puedan crecer libremente sin ningún inconveniente.

En caso de que existan zonas en las que la tierra está más hundida, debes nivelarla para que se pueda crecer el césped adecuadamente. Para ello, lo ideal es añadir sustrato universal para que quede al mismo nivel que el resto del césped. 

Proceso de siembra

Cuando todo esté preparado será el momento de empezar a sembrar el césped para que se pueda repoblar la zona calva de tu jardín. Lo ideal es utilizar semillas que sean de germinado rápido como es el caso de la variedad Ray-Grass, porque en 6 o 7 días ya podrás ver los primeros brotes.

Si quieres garantizar el germinado, lo ideal sería realizar un proceso de abonado previo. Además, si utilizas esta variedad de césped, podrás asegurarte de que tendrá una gran resistencia, y es una variedad de césped a la que le gusta estar a pleno sol. 

Para que el proceso de siembra sea el adecuado, lo ideal es usar un total de 35 gramos de semillas por metro cuadrado, lo cual será fácil de calcular si tienes una báscula de cocina. Si siembras estas cantidades por cada metro cuadrado podrás tener un jardín perfecto y libre de calvas.

Proceso para esparcir las semillas

Es importante esparcir las semillas sobre el sustrato, para lo que debes hacerlo con dos pases cruzados. De esta forma, podrás asegurarte de que toda la superficie quede cubierta de semillas, y que no tendrás problemas con calvas adicionales en tu jardín.

Cubre las semillas

El próximo paso es cubrir las semillas con sustrato para que estas puedan crecer, para lo cual se deben presionar ligeramente con la palma de la mano o con un rastrillo. Asegúrate de que las semillas queden totalmente cubiertas y en contacto con la tierra. 

Sin embargo, debes asegurarte de que la capa de sustrato sea ligera, y que sea de solo medio centímetro. Si cubras las semillas demasiado, esto puede dificultar su germinación, por lo que no es recomendable en absoluto.

Regado

El último paso será regar el césped, para lo cual se recomienda hacerlo con una manguera con una boquilla que permita seleccionar una lluvia muy fina. El suelo debe quedar húmero para que se active la germinación, y el riego debe ser diario, con un riego suave hasta que aparezcan los primeros brotes.

Una vez que el césped empiece a establecerse, debemos dejarlo crecer hasta los 10 centímetros de altura aproximadamente. Hasta este momento no podremos usar el cortacésped, pero una vez que alcance la altura ya podrás tratarlo como al resto del césped del jardín.

¿Cuándo es mejor resembrar el césped?

La mejor época en la que puedes hacer una resiembra del césped de tu jardín es durante la primavera y el otoño. Pese a que las semillas podrían germinar en verano, necesitarán estar húmedas en sus primeros estadios, lo que se puede dificultar en gran medida con el calor.

Recuera que, las semillas necesitarán riegos diarios hasta que empiecen a germinar, y siempre será una mejor alternativa hacerlo con una manguera en la zona recién sembrada.

¿Cómo resembrar una zona en la que aún quedan unas plantas de césped?

En ocasiones podemos tener zonas amplias en las que necesitamos resembrar para que el césped se vea de forma adecuada. Por este motivo, lo ideal será seguir estos pasos:

  • Corta el césped existente para que quede muy bajo, y pasa el escarificador. De esta forma, podremos eliminar el fieltro o tatch, lo que permitirá airear la tierra, y eliminar la capa de césped muerto. Gracias a esto el agua de riego se podrá filtrar bien en la tierra.
  • Retira todo el fieltro con un rastrillo, o con el aspirador del cortacésped. Asegúrate de abonar y repartir las semillas adecuadamente.
  • A continuación, debes seguir los mismos pasos para acabar con las calvas, asegurándote de repartir sustrato sobre las semillas y regando.

Cuando se presenten calvas en tu césped siempre será mejor resembrar las zonas para que así se pueda tener un césped fuerte y sano. Recuerda que, un césped que está bien poblado cuenta con un sistema radicular que es potente, por lo que dificultará la aparición de malas hierbas, y tu jardín se verá más bonito.

Mantenimiento posterior al sembrado

Ten en cuenta que, cuando haces un proceso de resembrado el mantenimiento posterior será importante para que así tu césped crezca en óptimas condiciones. Los puntos más importantes del mantenimiento posterior serán:

  • No se debe pisar la zona donde se realizó la resiembra hasta después de que pasen 7 a 10 días.
  • Es vital aportar agua de forma periódica, ajustando la cantidad dependiendo de la temperatura, época del año o clima.
  • Nunca se deben encharcar las semillas cuando están en germinación.
  • No debes sesgar la hierba por primera vez hasta que tenga una altura de 10 centímetros como mínimo.

Siguiendo estos simples consejos para el mantenimiento, podrás asegurarte de que tu césped pueda crecer en óptimas condiciones y podrás asegurarte de que no tendrás zonas calvas en tu jardín.